
Va una ninfómana que esta caliente y con ganas de follar.
Entra por la primera puerta que ve y va a parar a la iglesia. Al entrar le dice al cura:
-Fóllame.
-Pero yo no puedo soy cura.
La ninfómana se tira y se desnuda en medio del altar.
El cura mira a la cruz y dice:
-¿Qué hago?- dice desesperado.
Y eso a lo que responde Jesús.
-¡Bájame de aquí! ¡Rápido!
La hermana María va al doctor del convento porque tiene un hipo increíble:
-Hip!, hip! hip! ¿Tiene algo para el hipo?
-Déjeme que la examine! ¡Pero hermana Maria, usted esta embarazada!
Y la monja sale corriendo, al cabo de un rato viene la superiora.
-¿Usted le ha dicho a la hermana Maria que esta embarazada?
-Si, pero no es cierto, solo era para que se llevase un susto y se le quitara el hipo.
-Pues el susto se lo ha llevado el cura y se ha tirado desde el campanario.
-Padre me acuso que me he acostado con el cura de la parroquia de al lado.
-Hija no lo hagas más y de penitencia reza un rosario, dos avemarias y un padrenuestro… ¡ y la próxima vez acuerdate que tu parroquia es ésta!
Se muere el PAPA Pio XII y sube al cielo. Llama a la puerta, y sale San Pedro:
-¿Quién eres?
-Soy “pio”.
-¡Aquí no se admiten pollos!
-¡Pero es que soy Pio XII!
A lo cual San Pedro responde:
-¡¡Y menos por docenas!!
Un señor va a donde un sacerdote para confesarse y le dice:
-Padre, deseo confesarme con usted. Me siento muy mal porque le tengo fobia a las mujeres, y cada vez que veo una, la agarro a golpes.
El sacerdote le dice:
-Bueno, hijo mío, lo importante es que estés arrepentido. Yo no te voy a hacer rezar padres nuestros, sólo debes hacer lo siguiente: apenas salgas a la calle, le das 50 dólares a la primera mujer que veas y de esa forma serás perdonado.
-El señor sale a la calle y en una esquina ve a una mujer, se le acerca y le entrega 50 dólares. La mujer pone cara de sorprendida y le dice:
-Oiga señor, que se ha creído, son 100 dólares.
-¡Pero el sacerdote me dijo que le diera 50 dólares!
-¡Es que debe usted saber que el sacerdote es cliente antiguo!
Dos niños hablando de lo que has aprendido en la clase de Religión.
- Oye, ¿y tu que piensas de ese tal Satanás?
- Naa, acuérdate de lo que pasó con los Reyes Magos o con el Ratoncito Pérez… Seguro que Satanás también son los padres.
Se muere Marx y se va al infierno. A los tres días sube el demonio a ver a San Pedro.
- Coño Satán, ¡que mala cara traes!
- No me hables, macho, que me han mandado a un tal Marx, y ya no hay quien haga nada en el infierno. El tio ha montao una revolucion, con manifestaciones, huelgas… para qué te voy a contar.
- Oye, pues mandamelo para acá unas semanas, a ver si se calman las cosas ahi abajo.
- Pedro, macho, me has salvado la vida. Esta tarde te lo mando.
A las 3 semanas vuelve a subir Lucifer.
- ¿Qué, como os va con el Marx ese que os mande?
- Ah, perfecto, macho, el tío se ha integrado aqui como nadie. Ha hecho amigos con los angeles, con los santos…
El demonio, sorprendido dice:
- Pero… pero… ¿y que dice Cristo a todo esto?
- ¡Uy! Cristo y Marx son íntimos, como uña y carne, siempre juntos discutiendo problemas filosóficos…
El demonio no da crédito a lo que oye, y pregunta:
- Pero bueno, ¿y Dios que dice a todo esto?
- ¿Dios…? Dios…? ¡¡Pero si Dios no existe!!
Moisés, Jesús y el viejito misterioso
Moisés caminó hasta el borde, alzó su palo, hizo que se abrieran las aguas, bajó caminando hasta donde estaba la pelota y, de un golpe, la sacó del fondo. Con sólo otro golpe, la metió en el hoyo, y la gente aplaudió emocionada.
Luego fue el turno de Jesús. La pelota salió igualmente disparada, e igualmente fue derecho al lago, pero de repente se detuvo y quedó suspendida a escasos centímetros de la superficie. Jesús caminó entonces sobre las aguas y con un golpe preciso, mandó la pelota directamente al hoyo. La ovación de la gente fue ensordecedora.
Por último, le tocó el turno al viejito. La pelota, una vez más, cayó en el lago y se hundió, y el público hizo un respetuoso silencio preguntándose qué podría hacer el pobre viejo. De pronto, del agua saltó un pez con la pelota en la boca y, justo en ese momento, pasó un águila que lo pescó al vuelo.
El águila se alejó volando por el límpido cielo llevando el pez en su pico, mientras éste sostenía aún la pelota. Entonces, como salida de la nada, apareció una nube negra, y de ella brotó un rayo que, pegando certeramente en la cabeza del águila, la hizo caer.
Un cura esta dando misa y va a empezar su sermón:
-Hermanos, hoy vamos a hablar de la mentira y de los mentirosos.
Mira a los feligreses con severidad y les pregunta:
-¿Cuántos de vosotros recordais lo que dice el capitulo 32 de San Lucas?
Todo el mundo levanta la mano y entonces el cura continúa:
-Bueno, pues a eso me refiero. El evangelio de San Lucas solo tiene 24 capítulos.
La confesión
Una Señorita va a la iglesia a confesarse:
-Perdóneme padre porque he pecado- dice la tipa.
-Bueno hija, cuéntame tus pecados- le responde el cura.
-El otro día estaba caminando por la calle cuando me encontré con un viejo amigo. Fuimos a tomar un café, empezamos a charlar, fuimos a su apartamento e hicimos el amor. Y como yo soy tan FRÚGIL…
-Frágil, hija, se dice frágil- interpone el padre.
-Bueno, al día siguiente estaba sentada en la plaza cuando de repente se aparece otro amigo. Empezamos a charlar y después terminamos en mi apartamento. Y como yo soy tan FRÚGIL…
-Frágil, hija, se dice frágil-dice otra vez el cura.
-Y ayer estaba con mis amigas cuando se apareció mi novio. Empezamos a conversar, después fuimos a su apartamento y como yo soy tan… ¡ay! ¿cuál es esa palabra, padre?
-Puta, hija, puta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
QUE TE PARECIO?? DEJA TU COMENTARIO